Cuba instala sistemas solares en centros de salud con apoyo de China

El despliegue se concentra actualmente en hospitales, policlínicos y hogares maternos, además de estaciones de bombeo de agua y nodos de telecomunicaciones.

apagones cuba

Más allá de la red hospitalaria que cuenta con más de 280 hospitales y 430 policlínicos, el proyecto también alcanzará a unas 2,000 viviendas en zonas rurales aisladas que históricamente carecen de acceso estable a la electricidad. Foto: EFE.


17 de marzo de 2026 Hora: 16:19

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En medio de la compleja crisis energética que atraviesa la isla, el Gobierno de Cuba puso en marcha un plan acelerado para equipar sus centros de salud vitales con tecnología solar.

El programa nacional contempla la instalación de 5,000 sistemas fotovoltaicos donados por la República Popular China, de los cuales más de 2,600 se están priorizando para instituciones estratégicas en los 168 municipios del país.

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Cada kit, de 2 kilowatts, está integrado por paneles solares, inversores y baterías de almacenamiento. Esta configuración técnica es fundamental para garantizar que los equipos médicos y la refrigeración de medicamentos continúen funcionando de forma autónoma durante interrupciones del servicio eléctrico.

Autoridades de la Unión Eléctrica de Cuba explicaron que esta iniciativa busca diversificar la matriz energética y reforzar la resiliencia en un escenario marcado por la escasez de combustible.

Más allá de la red hospitalaria que cuenta con más de 280 hospitales y 430 policlínicos, el proyecto también alcanzará a unas 2,000 viviendas en zonas rurales aisladas que históricamente carecen de acceso estable a la electricidad.

Desde el oriente del país, los especialistas avanzan en el montaje de estos equipos para proteger servicios que son críticos para la población.

Esta estrategia cubana se alinea con la tendencia global de descentralizar la energía para blindar infraestructuras sensibles, asegurando que sectores básicos como la salud y el agua potable no dependan exclusivamente de la red nacional en momentos de emergencia.

En un contexto donde la Administración de Donald Trump llevó su estrategia de «presión máxima» contra Cuba a un punto de quiebre, centrando su ofensiva en el estrangulamiento total del sistema energético nacional.

Washington impuso el bloqueo petrolero que persigue a cualquier nación o naviera que suministre crudo a la isla, una medida que el Gobierno cubano denunció como un «castigo colectivo» que viola flagrantemente el derecho internacional y la libertad de comercio.

Este cerco energético tiene un impacto demoledor en la infraestructura crítica del país. Al cumplirse más de tres meses sin el arribo de buques cisterna, la generación eléctrica cayó a niveles mínimos, provocando apagones masivos que no solo apagan los hogares, sino que paralizan servicios vitales, sumiendo a la población en una crisis humanitaria inducida desde el Despacho Oval.

Mientras el mandatario estadounidense presume ante la prensa que «podría hacer lo que quisiera» con Cuba y que la isla está llegando al «final del camino», la realidad muestra un intento deliberado de forzar un cambio de régimen mediante la asfixia logística.

No obstante, analistas señalan que esta agresividad contra el sistema eléctrico cubano también funciona como una cortina de humo para Trump, quien enfrenta el empantanamiento de su guerra en Irán, el rechazo de sus aliados europeos y el alza de los precios de la energía en su propio país.

Autor: teleSUR - lf - JB

Fuente: agencias